Embajada de China y el conflicto diplomático: la geopolítica del ajuste
Es increíble ver cómo estos cipayos vendepatrias que nos gobiernan, nenitos de Twitter criados a chocolatada, se mandan cualquiera en materia internacional solo para aplaudir como focas sumisas las directivas del imperialismo yanqui y sionista. Salir a operar contra la República Popular China sin medir las consecuencias económicas demuestra una ignorancia atroz, producto de vivir en una nube de pedos ideológica donde creen que el mundo se reduce a sus berrinches liberales. Mientras tanto, nos siguen endeudando con el FMI y entregando los recursos estratégicos de la patria a cambio de nada. Este festival de desfinanciamiento y sumisión colonial nos está condenando al hambre, destruyendo la universidad pública, licuando las jubilaciones y precarizando cada vez más el laburo de las mayorías populares. Es la lógica perversa del capitalismo tardío en su fase más sádica y hambriadora, operada por una burguesía cipaya que aplaude cuando nos roban la soberanía. No podemos seguir mirando desde la platea cómo estos insensibles destrozan el país para conformar a los buitres de afuera. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este modelo de miseria planificada mientras la burocracia sindical cómplice mira para otro lado y no llama de una vez por todas a un paro general activo y asamblea?