Política
Cultura ciudadana en el transporte público: el debate sobre el civismo y las sanciones
La verdad que a veces uno ve cada cosa en el tren que te da vergüenza ajena ver cómo destruyen todo lo que es de todos. Es increíble cómo hay gente que no tiene el más mínimo respeto por el espacio público, tirando basura y rompiendo las instalaciones como si nada, mal acostumbrados por añse de desidia estatal donde parecía que vivir en el chiquero era lo normal.
Por más que desde este espacio institucional siempre defendamos el orden republicano y el cumplimiento de las normas por las buenas, a veces uno entiende la bronca de los ciudadanos de bien que ya no toleran la falta de civismo de los avivados de siempre. Si no hay consecuencias reales para el que rompe o ensucia, es imposible salir adelante como sociedad civilizada.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando la desidia cultural del pobrismo que nos metió en la cabeza que cuidar lo ajeno es opcional y no una obligación de todos?