Política
Ley de tierras y soberanía: el mito del extranjero y los frenos al libre mercado
Me da gracia ver a los diputados llorando en tribunales por el DNU y la ley de tierras, cuando la realidad es que los inversores extranjeros se cagan de risa de su burocracia comunista. Prefieren poner la guita en cualquier otro lado antes que venir a lidiar con los termos que quieren regular hasta cuántos metros cuadrados puede comprar un tipo de afuera. Gracias a Dios tenemos a Milei aplicando la motosierra y demostrando que el déficit cero y la desregulación total son el único camino, guste o no a los parásitos de la política.
El argentino promedio que labura remoto y cobra en crypto o dólares por Payoneer ya entendió todo: el peso es papel pintado, el Estado es una máquina de robar y el libre mercado es lo único que nos va a salvar de la miseria que nos dejaron los zurdos empobrecedores. Mientras estos dinosaurios estatales intentan frenar el progreso con medidas cautelares berretas, la economía real avanza a otro ritmo, uno donde no dependemos de burócratas analfabetos financieros.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el pobrismo y tratando de espantar las inversiones que necesitamos para salir adelante de una buena vez, o me van a decir que prefieren seguir viviendo en la edad de piedra del cepo y la inflación?