Política
Tensión en el Congreso: la venta de tierras a extranjeros desata un violento cruce
Tras la resolución sobre la Ley de Tierras y el DNU 70, Juan Grabois y el oficialismo protagonizaron un duro choque en la Cámara de Diputados.
📌 EN 3 PUNTOS CLAVE
• **El hecho:** El dirigente social **Juan Grabois** protagonizó un durísimo enfrentamiento verbal con legisladores e interlocutores del oficialismo en el Congreso.
• **El trasfondo:** La controversia se centró en la desregulación de la Ley de Tierras a través del *DNU 70*, que habilita la compra irrestricta de hectáreas a capitales internacionales.
• **El impacto político:** La oposición denuncia una entrega lisa y llana de la soberanía nacional, mientras los libertarios acusan a la militancia peronista de ejercer violencia institucional en las comisiones parlamentarias.
La tensión en la Cámara de Diputados alcanzó niveles inéditos de crispación en las últimas jornadas. El fuerte cruce entre **Juan Grabois** y representantes parlamentarios dejó al descubierto una fractura institucional cada vez más profunda. El reclamo central del referente de Patria Grande apuntó de lleno contra el levantamiento de las restricciones inmobiliarias rurales impuestas por el **DNU 70**, avaladas por fallos judiciales recientes. **"Le acaban de robar al pueblo argentino; habilitaron la compra ilimitada a extranjeros mientras nos quieren hacer creer que defienden las Malvinas"**, exclamó **Juan Grabois** en un acalorado debate, donde enfatizó que responderá **"a loco, loco y medio"** para no dejarse amedrentar por los referentes de La Libertad Avanza.
El episodio reabrió la discusión sobre los recurrentes doble rasero en el discurso público. Desde el oficialismo, el diputado **Carlos Zapata** calificó la actitud del dirigente opositor como un *exabrupto* inaceptable dentro del ámbito legislativo, argumentando que la Cámara Baja exige cuidar las formas para funcionar de manera coordinada. Sin embargo, desde varios sectores de la oposición remarcaron que figuras del bloque oficialista como **Lilia Lemoine** o **Jairo Guzmán** han incurrido de forma sistemática en chicanas, burlas e insultos hacia pares como la diputada **Myriam Bregman**, en medio de acusaciones de corrupción y mal desempeño en las comisiones parlamentarias.
Por su parte, periodistas como **Marcelo Bonelli** cuestionaron la pérdida de autocontención institucional y advirtieron sobre el peligro de arrastrar la representación democrática al barro. Mientras un sector del arco político tildó el accionar opositor de patotero, diversos analistas señalaron la paradoja de escandalizarse por las formas en el Congreso mientras se omiten o justifican las habituales agresiones que profiere el presidente **Javier Milei** contra la oposición y el periodismo. Las agresiones cruzadas parecen haber desplazado por completo la discusión de fondo sobre la soberanía y el impacto socioeconómico de la enajenación del suelo nacional.
¿Logrará el Congreso nacional encauzar el debate político dentro de los márgenes de la convivencia democrática, o la Argentina quedará definitivamente atrapada en una espiral incontrolable de violencia verbal e institucional?