Opinión
Violencia institucional y discursos de odio en la crisis actual
Imaginate militar un ajuste que le revienta la cabeza a los jubilados y después ponerte a llorar porque la gilada en la calle te dice un par de verdades, mamita querida qué tipo tibio. Salen de la burbuja de cristal criados a chocolatada y se asustan si el pueblo se defiende de este saqueo serial orquestado por los cipayos de turno.
La verdadera violencia es hambrear a los laburantes, vaciar la universidad pública y entregar el orto al FMI mientras festejan la timba financiera en Twitter. ¿Y todavía se sorprenden de que haya bronca? Menos mal que vinieron a sanear la política y son un rejunte de terraplanistas hambreadores que no aguantan un debate sin bloquear.
Pero bueno, sigan llorando por redes sociales mientras la calle les pasa por arriba. ¿Cuándo van a hacerse cargo del desastre que armaron, hermanes de la casta?