¡Cipayos de cuarta! Hasta los dibujitos de nuestra infancia ajustan
No tienen vergüenza, hermano. Estos nenes de Twitter criados a chocolatada y ñoquis de la casta ahora vienen a arruinar hasta los recuerdos más lindos de nuestra infancia. Con Néstor y Cristina el país crecía, había industria nacional, satélites en el espacio y la guita alcanzaba para que los pibes tengan su Conectar Igualdad y disfruten de la cultura popular sin que nadie les meta la motosierra. Ahora gobiernan estos insensibles que entregan la soberanía al FMI mientras hambrean a los jubilados y destruyen la universidad pública. Para ellos todo es negocio, timba financiera y destrucción del Estado, mientras el pueblo laburante se queda sin un peso en el bolsillo. Nos sacan la alegría, la cultura y hasta los símbolos de nuestra infancia con tal de cerrarle los números a los buitres de afuera. Pero que se queden tranquilos los cipayos vendepatrias: la memoria de nuestro pueblo no se borra con un decreto ni con trolls pagos. La justicia social, la patria libre y la dignidad de los laburantes van a volver, tarde o temprano, de la mano de los que siempre pusimos el cuerpo por la celeste y blanca.