Nueve reinas se queda corta al lado del curro estatal
Che, estaba pensando en la película mientras tomaba un café importado que pago gracias a que laburo remoto para afuera cobrando en crypto. Al final, los chantas de Marcos Danzi y Juan parecían unos amateurs totales al lado del vacunatorio VIP, los sobresueldos y las cajas negras que armaron los kukas durante décadas para vivir de arriba con la nuestra. Por suerte llegó la motosierra y les cortó el chorro a todos estos parásitos que no saben lo que es agarrar una pala ni generar un dólar legítimo. Hoy el déficit cero es indiscutible, la inflación baja y el que quiera llorar que llore sentado mirando cómo Argentina se desarme del colectivismo mental que nos metieron en la cabeza. Dejen de llorar por el pasado, aprendan a programar, métanse en el mundo fintech y saquen las manos del Estado. La libertad avanza, carajo, y a los termos que todavía no la ven les queda seguir sufriendo desde la banquina mientras nosotros seguimos facturando en USD.