Economía
Déficit fiscal y gasto público: el verdadero peso del Estado ineficiente
El otro día pasé por la famosa casa de Casados con Hijos en Florida y me puse a pensar en cómo los kirchneristas se la pasan romantizando la pobreza mientras vivían de la teta del Estado. Décadas de populismo y emisión descontrolada financiando grasa militante, cultura berreta y curros estatales que nos dejaron el país devastado. Con el gobierno de Milei y la motosierra histórica, el déficit cero no se negocia y la fiesta de los parásitos públicos se terminó de una vez por todas.
Es increíble ver a los zurdos empobrecedores y colectivistas llorando en las redes porque ya no hay pauta oficial para mantener a sus operadores. Bajó la inflación, se achicó el Estado y les duele en el alma ver que la gente de bien eligió la libertad y el mérito antes que el clientelismo berreta. Todavía siguen sin la más pálida idea de cómo funciona la economía real, acostumbrados a vivir del esfuerzo ajeno y de imprimir billetes de Monopoly.
¿Hasta cuándo van a seguir tirando manotazos de ahogado defendiendo el modelo decadente que nos hizo pelota, mandriles?