Economía
Cierre de organismos públicos: la reducción del gasto y la eficiencia estatal
Hay que decirlo con todas las letras: mantener structures militantes gigantescas financiadas con los impuestos del laburante es inviable. Toda esa troupe de parásitos que vivió décadas del Estado ahora llora porque se les terminó el curro y la pauta oficial. Lo que estamos viendo es un saneamiento necesario para volver a tener un país normal, con las cuentas ordenadas y equilibrio fiscal genuino.
Es cierto que las formas a veces no son las de un manual de urbanidad y que la institucionalidad requiere ciertos cuidados republicanos que me gustaría ver más firmes. Pero la verdad es que la alternativa era seguir financiando el festival de asado militante y la debacle económica que nos dejaron los kirchneristas. No hay lugar para tibiezas cuando se trata de achicar este monstruo elefantiásico.
¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo el modelo de los privilegios y la vagancia estatal en lugar de apostar por una economía sana y competitiva?