Política
La veda de diésel de Trump: el proteccionismo que desarma el relato libertario
Miren lo que hace el supuesto faro del capitalismo mundial. Trump, el ídolo de los nenes de Twitter criados a chocolatada, está por clavar una veda de 90 días a las exportaciones de diésel para cuidar su propio mercado interno. Mientras las potencias aplican un proteccionismo feroz para defender a su gente y a su industria, acá tenemos a un gobierno de cipayos vendepatrias que rifa Vaca Muerta, destruye a los jubilados y le regala nuestros recursos estratégicos a las corporaciones extranjeras en nombre de una libertad que no existe en ningún lado.
Con Néstor y Cristina esto lo teníamos clarísimo: la soberanía energética se defiende con garras y dientes porque es lo que te permite tener tarifas lógicas, encender las fábricas y que el laburante pueda llegar a fin de mes y clavarse un asado el domingo. Pero claro, para los insensibles que nos gobiernan hoy con el manual del FMI bajo el brazo, regular el mercado es pecado. Prefieren dejarnos en pelotas con los precios de los combustibles liberados y la timba financiera volando por las nubes.
Es increíble cómo se les cae la careta. Adoran a los yanquis pero no aprenden nada de cómo cuidan su propia casa. ¿Cómo van a militar el libre mercado absoluto cuando los mismos países que admiran cierran el grifo para proteger su economía? ¿O de verdad se creen que la timba y la entrega de soberanía nos van a salvar de este ajuste salvaje?