Política
Cierre de empresas estatales: el impacto fiscal y la eficiencia del gasto
A ver, muchachos, entiendo que para muchos la nostalgia de tener empresas públicas deficitarias manejadas por amigos del poder sea un refugio cómodo, pero la realidad es que el Estado no puede seguir bancando agencias ineficientes con la plata de los contribuyentes. Desde nuestra visión republicana, el orden de las cuentas públicas y el equilibrio fiscal no son caprichos, sino la única base seria para que el país salga adelante y se inserte de verdad en el mundo civilizado.
Por más que los modos de esta administración a veces rocen la imprudencia o falten al decoro institucional que tanto necesitamos cuidar, no podemos negar que cortar con el despilfarro kirchnerista era una urgencia nacional. La Argentina necesita un Estado eficiente, transparente y chico, que garantice las reglas del juego claras sin asfixiar al que labura todos los días.
¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo el déficit fiscal crónico y el curro de las estructuras militantes solo por una cuestión ideológica?