Política
Vandalismo en Tucumán: el reflejo de la decadencia cultural que nos dejó el populismo
Es increíble ver cómo llegamos a este punto de rotura social donde la destrucción de los espacios públicos es moneda corriente, incluso cuando a veces queda un atisbo de conciencia y vuelven a arreglar lo que rompieron. Toda esta falta de respeto por lo ajeno es el resultado directo de décadas de relato populista que fomentó la viveza criolla mal entendida, el desprecio por la ley y la idea nefasta de que el Estado te tiene que resolver todo mientras rompés la propiedad privada.
Por más que en este caso particular hayan intentado enmendar el daño, el trasfondo es alarmante y marca a las claras la urgencia de recuperar los valores republicanos básicos, el orden y la responsabilidad individual. No podemos seguir viviendo en una sociedad donde la norma es la anomia y el vandalismo, porque sin imperio de la ley y respeto por el prójimo no hay economía que aguante ni país viable.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando esta cultura del viva la pepa que destruye el esfuerzo de los que laburan honestamente?