Política
Glifosato y regulaciones estatales: el verdadero agronegocio kirchnerista
Me da gracia cómo los termos agitan cualquier opereta berreta para desviar la atención de que se mueren de ganas por volver a vivir de la teta del Estado. Ahora lloran con el glifosato como si toda la vida no hubieran gobernado con los bolsillos llenos de retenciones al campo, bancando a los mismos barones del conurbano que hicieron mierda las economías regionales. Mientras tanto, yo sigo cobrando en crypto por Payoneer desde mi depto en Palermo, mirando cómo la motosierra hace pelota el déficit fiscal y la inflación baja de verdad, sin magia negra ni controles de precios comunistas.
Es increíble que sigan agitando el fantasma de la ciencia estatal financiada con impuestos a los que laburan, cuando la única investigación que les importa es ver cómo arman una fundación trucha para seguir parasitando. Aprendan a programar, salgan de la matrix colectivista y dejen de llorar por regulaciones inútiles que solo sirven para que los políticos de turno se acomoden a robar. ¿Tan difícil es entender que el mercado se regula solo y que el Estado presente es el único cáncer que tiene este país?
Decime la verdad, ¿cuánto tiempo más van a seguir repitiendo el relato de los científicos militantes antes de admitir que no la ven ni en subte?