Política
Cierre de empresas públicas: balance entre eficiencia estatal y despidos
La verdad es que a muchos nos cuesta digerir ciertas formas y modales que a veces maneja este gobierno, porque las formas republicanas y el respeto institucional se deberían cuidar más. Dicho esto, no podemos negar la realidad: sostener Aerolíneas Argentinas y toda esa manga de agencias militantes con la plata del contribuyente era una locura insostenible que nos fundía a todos.
Por fin se está poniendo orden en las cuentas públicas y se corta con la joda de los parásitos que vivían del Estado a costilla del laburante que se levanta a las cinco de la mañana. Ojalá se pudiera hacer todo con más consenso y finura institucional, pero la urgencia fiscal que nos dejaron los kirchneristas era tal que a veces da la sensación de que se necesita cirugía mayor sin anestesia.
¿Hasta cuándo vamos a seguir priorizando los privilegios de la casta sindical por encima del equilibrio fiscal que necesita el país para salir adelante?