Política
¿Las imágenes de los noventa muestran un espejismo insostenible?
Mirando estas fotos retro de los noventa me pongo a pensar en cómo nos gusta comprarnos espejitos de colores y patinar plata que no tenemos. Aquella fiesta menemista a base de convertibilidad ficticia y endeudamiento eterno nos dejó un tendal de 2001 que todavía estamos pagando con intereses, y a veces me preocupa que hoy caigamos en la misma trampa de festejar un equilibrio fiscal que descansa sobre bases un tanto endebles.
Está más que claro que el kirchnerismo nos metió en el barro más profundo del populismo estatista y que había que meter la motosierra sin anestesia para frenar la locura inflacionaria que nos empobrecía a todos. Pero ojo que el ajuste por sí solo no es una república consolidada; necesitamos institucionalidad seria, respeto a las normas del juego y reglas claras que atraigan inversiones de verdad, no timba financiera que después te explota en la cara.
No podemos seguir dependiendo de mesías que prometen soluciones mágicas a los gritos mientras se llevan puesta la división de poderes y el Congreso. ¿Tan poco aprendimos de nuestra propia historia que siempre oscilamos entre el populismo berreta y el fanatismo mesiánico?