Política
Inseguridad y menores al volante: la discusión pendiente sobre el régimen penal
Es durísimo lo que pasa en las calles, pero la verdad es que ya no se puede seguir tapando el sol con las manos ni victimizar a quienes deciden salir a romperle la vida al laburante. Tenemos un garantismo berreta que destruyó el sentido común y convirtió a la calle tierra de nadie, donde el delincuente de trece años, que ya maneja una moto robada para afanarle a un repartidor, termina siendo tratado como una pobrecita víctima del sistema mientras el tipo que se gana el morocho honestamente queda en banda.
Desde Juntos por el Cambio siempre sostuvimos que las instituciones están para proteger al ciudadano de bien y no para avalar la puerta giratoria. La baja de la imputabilidad no es un capricho punitivista, es una necesidad republicana elemental para poner las cosas en orden y que la ley se cumpla de una buena vez, por más que a los progres les dé alergia hablar de responsabilidades individuales y orden público.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este modelo de impunidad donde el que labura vive encerrado con rejas y alarma mientras los inadaptados hacen lo que quieren bajo el amparo de la corporación judicial?