Política
La radiodifusión tradicional y el blindaje mediático frente al ajuste actual
Se fue otro de los próceres del micrófono hegemónico que le allanaron el camino al establishment durante décadas. Imaginate haber militado el odio a los gobiernos populares desde la comodidad de una radio porteña para después terminar fugándote a Punta del Este mientras acá el pueblo ponía el lomo. La coherencia cipayística siempre intacta, mamita querida.
El drama no es que se apaguen estas voces, sino los soldaditos de Twitter criados a Nesquik que hoy compran el mismo buzón pero en TikTok. Mientras Milei y Caputo le rifan la soberanía al FMI, destruyen a los jubilados y revientan la universidad pública, estos pibes festejan la timba financiera y el hambre de la gente como si fueran accionistas de BlackRock. Cero calle, cero historia.
La única verdad es que cuando el peronismo llenaba la heladera del laburante y recuperaba las empresas del Estado, a estos tipos les molestaba la dignidad de los trabajadores. ¿Cuánto tiempo más van a tardar los libertarios en darse cuenta de que para las corporaciones ellos son tan descartables como una columna de opinión vieja?