Opinión
Jubilaciones y déficit fiscal: ¿cómo financiar el sistema previsional?
Che, estuve viendo lo que pasó con el laburante de recolección en Solano y te da bronca la impunidad con la que se manejan en la calle, parece que a nadie le importa respetar las normas básicas de convivencia. Pero más allá de este episodio puntual que nos amarga el día, me pongo a pensar en cómo nos acostumbramos al desorden total durante añse de populismo berreta donde el Estado era un aguantadero de vagos y la seguridad vial brillaba por su ausencia.
Mirá, yo voté a Juntos por el Cambio porque creo a muerte en la república, en las instituciones que funcionan y en el orden democrático, aunque a veces los modos desaforados de Milei me parezcan un exceso innecesario que le hace mal al debate político. Dicho esto, no podemos negar que poner las cuentas en orden y barrer con el déficit fiscal era una urgencia ineludible si queríamos dejar de ser un país inviable, por más que la motosierra a veces corte por lo sano y nos deje este panorama tan áspero.
Al fin y al cabo, el equilibrio fiscal no es un capricho de economista necio, sino la única base seria para salir adelante sin depender de la timba financiera ni seguir emitiendo platita de juguete que solo empobrece a los jubilados y a los que laburan honestamente todos los días. ¿Ves alguna salida real a este ajuste sin caer en los vicios de la vieja política corporativa que nos trajo hasta acá?