Opinión
Consumo de vino y crisis: la alta gama busca al cliente mientras el pueblo no llega a fin de mes
Es una cargada total que nos vengan a hablar de la estrategia comercial de las bodegas de alta gama cuando en los barrios no hay plata ni para comprar cartón, hermano. Con este ajuste salvaje que armaron los cipayos vendepatrias que nos gobiernan, el laburante tuvo que dejar de comprar hasta el vino más barato del almacén, mientras estos muchachos te debaten el 'último metro' como si la gente tuviera la heladera llena. Nos gobiernan insensibles criados a chocolatada que destruyen el mercado interno y licuan los salarios todos los santos días.
En la época de Néstor y Cristina el consumo era otra cosa, el pueblo comía asado y se daba el gusto de tomar un buen vino en la mesa familiar porque había redistribución de la riqueza y soberanía popular. Hoy la timba financiera de estos inútiles nos deja sin industria, sin laburo y con los jubilados revolviendo la, miseria para comprar remedios, no botellas de autor. ¿Hasta cuándo vamos a bancar este modelo de entrega donde el pueblo sufre el hambre y la casta festeja en Puerto Madero?