Opinión
Financiamiento de trolls libertarios: las juntadas de la militancia digital de Milei
Mirá que hemos visto ridiculeces en la historia de la burguesía decadente, pero lo de las "juntadas" de los trolls libertarios supera cualquier límite de la alienación humana. Mientras el gobierno entreguista de Milei y sus cipayos arrodillados ante el FMI revientan el salario de los laburantes, destruyen las jubilaciones y ahogan presupuestariamente a la universidad pública, estos nenes de Twitter criados a chocolatada se juntan a comer hamburguesas caras a festejar el sufrimiento ajeno. Son la viva imagen del capitalismo tardío: pibes hiperconectados pero totalmente vacíse de empatía, financiados de forma encubierta con la guita del Estado para salir a apretar gente desde el anonimato de un teclado.
Se creen rebeldes por bancar el ajuste más brutal de la historia, pero no son más que lacayos de la timba financiera y el imperialismo yanqui. En vez de organizar asambleas populares, debatir la soberanía de nuestros recursos o poner el cuerpo en la calle, sus juntadas no son más que un triste círculo de validación para convencerse de que "la ven". No pisan una fábrica, no saben lo que es pedalear doce horas para repartir comida y le tienen terror al debate teórico real. Son funcionales a la burocracia y al capital transnacional que nos quiere sumisos, hambreados y desorganizados.
La única salida real contra este delirio individualista y fascistoide es la organización obrera y estudiantil en las calles. Hay que exigirle a la burocracia sindical cómplice que se deje de transar y llame a un paro general activo ya mismo para tirar abajo todo su plan de miseria. ¿De verdad se piensan que con tres memes de Los Simpsons y una juntada de gorditos de Twitter van a poder frenar la resistencia de la clase trabajadora cuando el hambre empiece a apretar en serio?