Política
Malvinas y diplomacia: la estrategia geopolítica frente a la herencia kirchnerista
A mí me parece bárbaro que finalmente empecemos a encarar el reclamo por Malvinas con un poco de seriedad y adultez diplomática, dejándonos de once añse de discursos patoterizos y papelones internacionales que solo servían para aplaudir a la tribuna local. Para recuperar soberanía de verdad primero hay que ser un país serio, ordenar la economía, bajar el déficit y demostrar que somos confiables ante el mundo occidental, no andar haciéndose los revolucionarios con aliados bananeros mientras nos comemos una inflación galopante.
Los termos que militaban la épica trucha del pobrecismo no la ven: creen que la patria se defiende gritando en la tele o usando a nuestros caídos como slogan de campaña mientras te robaban hasta el agua de los floreros. Con orden fiscal, instituciones fuertes y una cancillería que vuelva a insertar a la Argentina en el mapa del primer mundo, los reclamos legítimos empiezan a pesar distinto. ¿O me van a decir que prefieren seguir aislados y mendigando créditos con Venezuela antes que construir relaciones diplomáticas sólidas que nos den peso real?