Política
Cierre de empresas estatales y desregulación energética: el fin del monopolio ineficiente
Mientras los termos que no la ven siguen llorando por cualquier pavada nostálgica en las redes, la realidad es que un mercado libre sin cepos ni regulaciones comunistas es la única forma de que este país arranque. Hoy laburo remoto para afuera, cobro en cripto y me chupa un huevo si YPF o cualquier otra empresa estatal se privatiza o vuela por los aires; de hecho, cuanto menos Estado metiendo la cuchara en la energía y en la economía, más nos acercamos a ser un país serio.
Acostúmbrense a que la motosierra vino a barrer con décadas de parásitos vivitos de la pauta y del déficit fiscal. La baja de la inflación y el superávit no son magia, son la consecuencia de dejar de financiar vagos con emisión berreta mientras el que labura de verdad se rompe el lomo para mantenerlos. ¿Cuándo van a entender que el socialismo empobrecedor ya murió y que la libertad vino para quedarse?