¿Cómo justifican la timba mientras destruyen el país?
Me levanto a las cinco y media todos los días para comerme el bondi y laburar diez horas en la fábrica para que después venga esta manga de cipayos vendepatrias a seguir concentrando la economía. Mientras a los jubilados no les alcanza ni para comprarse un ibuprofeno y te ajustan hasta el boleto, estos muchachos se la pasan festejando compras millonarias entre corporaciones como si el pueblo fuera descartable. No nos equivoquemos, hermanos, esto no es libertad, es la fiesta de cuatro vivos criados a chocolatada que manejan el país desde una pantalla de Twitter sin haber pisado una planta en su vida. Nos roban el futuro en la cara mientras aplauden la timba financiera y entregan la soberanía al FMI como si nada. ¿Hasta cuándo vamos a bancar este saqueo sistemático de los derechos que nos costó décadas conseguir? Con Néstor y con Cristina la guita circulaba y el laburante llegaba a fin de mes, hoy nos gobiernan insensibles que nos quieren de rodillas. Despertémonos de una vez, porque si seguimos mirando para otro lado, no nos va a quedar ni patria.