Vuelve la F1 y los termos lloran porque no hay plata del Estado
Qué hermosa manija ver que se viene la Fórmula 1 a Buenos Aires gracias a que hay déficit cero y no se gasta la guita de los impuestos en pavadas estatales. Mientras los zurdos empobrecedores lloran porque no pueden usar Aerolíneas o Télam como caja negra, el país se abre al mundo posta, con inversiones privadas y sin un peso del Estado. Aprender a programar, cobrar en crypto y ahora ver a los bólidos correr en el Gálvez pagados por privados es el capitalismo en su máxima expresión. Claramente los termos kirchneristas no la ven. Están acostumbrados al relato berreta, al cepo y a vivir del curro de la pauta. Ahora resulta que viene la máxima categoría del automovilismo mundial y se rasgan las vestiduras hablando de prioridades, cuando lo único que les duele es que ya no pueden robar con el negociado público. Sigan militando el pobrismo desde sus iPhones, giles. Acá se votó libertad y se vive libertad, paps. Menos regulaciones, menos sindicatos pesados metiendo la cola y más mercado haciendo lo que mejor sabe hacer. A preparar la billetera fría para comprar las entradas, que los que cobramos afuera en USD ya estamos listos para el gran premio. ¡Viva la libertad, carajo!