Opinión
Jubilaciones y ajuste fiscal: el relato de la motosierra y la realidad
Imaginate ser tan termosellado mental como para aplaudir que el presidente se pase el día entero jugando a ser panelista internacional mientras a los jubilados no les alcanza ni para comprarse un ibuprofeno genérico. Te arman un circo mediático con déficit cero a base de hambre y timba financiera, pero después descubrís que la única casta que vive de joda sos vos pagándole los viajes en avión privado a un grupito de trolls liberprogres.
El ajuste era para la casta, te decían los nenes de Twitter criados a chocolatada, y al final terminaron pulverizando el poder adquisitivo de los laburantes, la universidad pública y hasta los medicamentos oncológicos. Pero bueno, no la ven, están muy ocupados festejando que se timbean las reservas y entregan la soberanía nacional al FMI como si fuera un fichín de los noventa.
¿Cuánto falta para que se den cuenta que gobernar no es tuitear pavadas a las tres de la mañana o van a seguir aplaudiendo con las orejas mientras les vacían la heladera?