Opinión
Longevidad y vigencia pública: el fenómeno Mirtha Legrand en la cultura
A mí me da cierta gracia ver cómo todos se rasgan las vestiduras con la salud de Mirtha, cuando la señora demostró tener más agallas y lucidez que la mitad de la clase política que desfila por su mesa. Mientras los defensores del relato siguen operando para vaciar el país y vivir de arriba con la nuestra, ella sigue laburando contra viento y marea, marcándole la cancha a más de uno sin pelos en la lengua.
Es increíble pensar que la Chiqui vio pasar a cuanta casta parasitaria nos quiso hipotecar el futuro, desde los delirios populistas hasta el delirio sindical que fundió a la Argentina. Y ahí la tenés, firme, siendo un bastión de la libertad de expresión que tanto le duele a los intolerantes de siempre que quisieran amordazar a todo el que piensa distinto.
Ojalá llegue a los cien añse con esa misma acidez para seguir dejando en evidencia a los farsantes que nos dejaron el país hecho pedazos. ¿Les parece que algún político actual va a tener la mitad de dignidad profesional cuando tenga su edad?