Opinión
Amenaza de bomba en la Universidad de Mendoza y el clima de crispación social
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para ganarme el mango en el conurbano, y te juro que leer estas cosas en la universidad pública me da una amargura terrible. Estos pibitos de ahora están tan desesperados y con la cabeza quemada por el odio que siembran desde las redes, que terminan haciendo estas estupideces. Mientras a nosotros nos matan con el boleto y el ajuste, los libertarios festejan que se rompa todo y después se sorprenden cuando la violencia les estalla en la cara.
La educación pública y libre es lo único que nos va a salvar como país, lo mismo que nos legaron Néstor y Cristina, y estos cipayos vendepatrias la quieren destruir a cualquier precio. Juegan con la vida de los laburantes y de los estudiantes que van a romperse el lomo para salir adelante, mientras los trolls de la rosada aplauden desde una pantalla criados a chocolatada. ¿Hasta cuándo vamos a bancar este modelo de crueldad que nos empuja a la barbarie y destruye todo lo que costó décadas construir?