Nada como arrancar un lunes con una coronacion de gloria
Tremendo orgullo ver a laburantes del esfuerzo puro como Paulo Rosa dejar a la Argentina en lo más alto sin pedirle un solo centavo al Estado ni depender de ningún subsidio berreta de esos que bancaban los kukas con la nuestra. Mientras los parásitos de la pauta y los zurdos empobrecedores lloran porque se les acabó el curro y la mermelada, acá tenés mérito real, talento y pelotas. Es la demostración cabal de que cuando sacás al Estado del medio y dejás que la gente labure y compita, brillamos solos. Corten con la pavada colectivista, dejen de robar con el pobrismo y aprendan lo que es transpirar la camiseta de verdad. ¡Viva la libertad, carajo!