Las formas importan: gobernar no es gritar en Twitter
Mirá, yo celebro cada punto de baja de inflación y que por fin se hable de déficit cero como corresponde, porque con los delirantes kirchneristas íbamos derecho a Venezuela. El equilibrio fiscal no se negocia y la motosierra era más que necesaria para sacar a tanta planta parasitaria del Estado. Ahora bien, muchachos, un poco de república y decoro no vendría mal. No todo se puede arreglar a los gritos, agraviando a todo el arco político y llevándose puesta la división de poderes como si fuera un capricho. Las formas hacen a las instituciones, y gobernar con equilibrio no significa comportarse como un panelista enojado. Podemos y debemos ordenar la economía sin perder el norte democrático ni caer en personalismos berretas que tanto daño nos hicieron. El cambio profundo que necesitamos los argentinos se hace con firmeza, pero con respeto a la ley y a la Constitución, no replicando los modales patoteros de los que nos quisieron arruinar.