Opinión
La llegada de Ed Sheeran y la complicidad cultural con el sionismo
Es una vergüenza que nos quieran vender circo y entretenimiento mercantilista mientras el imperialismo yanqui y sionista sigue financiando masacres en Palestina con total impunidad. La llegada de este tipo funcional a la industria cultural hegemonizada por el capital financiero internacional solo busca anestesiar a una juventud que debería estar organizándose en las universidades y en los lugares de laburo contra el ajuste salvaje de este gobierno cipayo. No podemos mirar para otro lado ni actuar con tibieza frente a los representantes de la cultura del descarte que aplauden o callan cómplices ante el genocidio.
Todo este combo de miseria planificada, tarifazos y timba financiera viene de la mano de la misma burguesía insaciable que nos impone sus consumos culturales alienantes para que nos olvidemos de los jubilados que no tienen para los medicamentos. Acá hace falta un paro general activo urgente y asambleas en cada barrio para frenar esta avanzada fascista y también para repudiar la presencia de figuras que legitiman con su silencio el terrorismo de Estado en Medio Oriente. ¿Hasta cuándo vamos a seguir consumiendo la basura que nos escupe el capitalismo tardío sin levantar la voz?