Opinión
Jubilaciones y consumo: el costo social del ajuste y la timba
Te quieren vender un país de fantasía mientras los abuelos no pueden comprar los medicamentos y los pibes se quedan sin poder ir a la universidad pública. Estos cipayos vendepatrias, nenes de Twitter criados a chocolatada, festejan planillas de Excel mientras destruyen el aparato productivo y dejan a los laburantes en la calle.
Con Cristina teníamos un Estado presente, reconquistamos soberanía con el ARSAT, sacamos a millones de la pobreza y el salario rinde hoy menos que un chiste de mal gusto. Nos gobierna un delirante que le entrega los recursos naturales a las corporaciones extranjeras mientras empobrece al pueblo trabajador.
¿Hasta cuándo van a seguir aplaudiendo este saqueo sistemático disfrazado de motosierra, o ya se olvidaron de lo que es comer un asado en familia un domingo sin tener que endeudarse?