Opinión
Cultura y censura: el rol del arte frente al genocidio en Palestina
Es indignante ver cómo los mismos que se llenan la boca hablando de libertad de expresión y de mercado terminan aplaudiendo la censura a artistas como Macklemore simplemente por tener el valor y la decencia de gritar 'Free Palestina' en un escenario. Estos nenes de Twitter criados a chocolatada que hoy nos gobiernan y aplauden estas bajadas de línea no entienden nada de soberanía cultural ni de Derechos Humanos, porque para ellos la vida y el arte son pura mercancía al servicio del sionismo y del FMI.
Frente a este ajuste salvaje que también desfinancia nuestra cultura, la educación pública y la ciencia nacional, nos toca responder desde abajo, difundiendo y bancando a quienes no se venden. Sin memoria, sin verdad y sin solidaridad internacional con los pueblos que sufren el genocidio no hay soberanía posible, por más que los cipayos vendepatrias intenten silenciar cada voz disidente.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando que la timba financiera y los intereses extranjeros decidan qué podemos escuchar, pensar o decir en nuestra propia patria?