Opinión
Consumo de carne y gastos en Olivos: el ajuste salvaje que castiga al pueblo
Es una vergüenza total que mientras estos cipayos vendepatrias nos ahogan con el ajuste, la timba financiera y la desocupación, en la quinta de Olivos se patinan la guita de los laburantes en banquetes de primera. Son unos insensibles que destruyen a los jubilados y al pueblo, todos nenitos de Twitter criados a chocolatada que ahora se creen dueñse de la estancia. Todo esto es producto del capitalismo tardío y de la burguesía rancia que siempre se la lleva toda en pala mientras nos dejan sin un mango.
La casta de la que tanto hablaba el payaso este resultó ser peor que la que supuestamente venía a combatir, porque mientras le sacan el pan de la boca a los pibes y vacían las universidades públicas, ellos festejan con toneladas de carne. No da para más tanta humillación, compañeras y compañeros, necesitamos un paro general activo ya mismo para frenar a esta manga de ajustadores.
¿Hasta cuándo nos vamos a quedar cruzados de brazos bancando esta masacre social mientras la burocracia sindical cómplice mira para otro lado?