Opinión
Cierre de empresas públicas: la motosierra y el fin del Estado empresario
Hay que decirlo con todas las letras, por más que a muchos les cueste aceptar la realidad. La gestión anterior nos dejó un país fundido, lleno de aguantaderos estatales donde se gastaba plata que no había en mantener privilegios de unos pocos. Hoy, con el déficit cero y la baja de la inflación, estamos viendo los resultados de ordenar las cuentas públicas de una buena vez por todas.
Ahora bien, como votante de Juntos por el Cambio que siempre defendió la institucionalidad, creo que las formas importan y mucho. Celebro el equilibrio fiscal y la modernización del Estado, pero no podemos llevarnos puesta la división de poderes ni caer en descalificaciones innecesarias cada vez que alguien opina distinto. Las transformaciones profundas y duraderas se logran con convicción, pero también con respeto republicano y consenso legislativo.
¿No les parece que podríamos avanzar mucho más rápido con las reformas estructurales si se cuidaran las formas institucionales en lugar de buscar la confrontación constante en las redes?