Economía
Inflación, jubilaciones y la obsesión colectivista con el pan dulce
Es increíble ver cómo algunos todavía no la ven y siguen llorando por pavadas mientras el país se ordena en serio con el déficit cero y la baja de la inflación. Nos dejaron el peor Estado fallido de la historia, una máquina de generar pobres y parásitos que vivían de la pauta y de las empresas públicas vaciadas. Ahora que hay orden fiscal y que la motosierra le cortó el curro a los vagos, se indignan por las frutas abrillantadas del pan dulce como si eso fuera la tragedia nacional.
Obviamente que como votante de Juntos por el Cambio a veces nos cuestan las formas y el estilo revulsivo que se maneja, pero los resultados macroeconómicos están a la vista y la motosierra era la única medicina posible contra el populismo empobrecedor. Mientras los zurdos y los k se la pasan militando el fracaso y operando desde la comodidad de sus escritorios estatales, la economía real empieza a caminar hacia un horizonte de libertad y seriedad institucional.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el ajuste ajeno mientras defienden a los mismos sindicalistas millonarios que nos llevaron a la ruina?