Economía
Política exterior y Malvinas: la contradicción de idolatrar a Margaret Thatcher
Imaginate militar a un tipo que se frunea de amor por la asesina de nuestros pibes en el Atlántico Sur y después hacerse los patriotas cantando la marchita de Malvinas. Mamita querida, el nivel de lobotomía que manejan los nenes de Twitter criados a chocolatada es un viaje de ida.
Te entregan la soberanía en bandeja, le chupan las medias a los cipayos de Londres y al FMI, destruyen a los jubilados y a los laburantes con un ajuste salvaje, pero después se ponen nerviosos si alguien les recuerda que su líder espiritual festeja a los que nos hundieron el Belgrano. Son de cuarta, no hay con qué dársela.
¿Hasta cuándo van a seguir aplaudiendo su propio suicidio económico y nacional por un odiecito ideológico de Tik Tok?