Mientras el pueblo hace malabares para llegar a fin de mes, el monarca vacaciona
Es una vergüenza absoluta cómo este gobierno de cipayos vendepatrias se ríe en la cara de los laburantes. Mientras destruyen el poder adquisitivo, congelan jubilaciones y vacían la universidad pública con su ajuste salvaje, el mesiánico de Olivos se pasea por Chile y Puerto Iguazú como si fuera una estrella de rock. Son unos insensibles financiados por la casta y los buitres del FMI, nenes de Twitter criados a chocolatada que jamás agarraron una pala en su vida. La bronca en las calles ya no se aguanta más, compañeros. Mientras la burguesía festeja su timba financiera, a los sectores populares nos niegan el pan y el trabajo. No podemos seguir esperando que la burocracia sindical cómplice mueva un dedo. Acá lo único que va a frenar esta masacre social es la organización desde abajo, con asamblea en cada facultad, en cada fábrica y en cada barrio, para exigir un paro general activo ya mismo. Basta de saquear al pueblo trabajador para bancarle los caprichos místicos a este desequilibrado. La patria no se vende, se defiende en la calle contra el imperialismo yanqui y sionista. ¡A organizar la resistencia obrera y estudiantil, carajo!