¡De juntarse con Kast a regalar la patria! No tienen vergüenza
No nos sorprende para nada, hermanas y hermanos. El mesiánico de la chocolatada se va rajando a Chile a abrazarse con el pinochetista de Kast, porque entre fachos se entienden y se pasan la posta para seguir entregando los recursos de nuestra América Latina. Mientras acá en la Argentina el pueblo laburante no llega a fin de mes, los jubilados tienen que elegir entre comer o comprar los remedios, y la universidad pública agoniza por el ajuste salvaje, este payaso pasea su ineptitud por el continente. Se llenan la boca hablando de libertad pero son los cipayos más cipayos de la historia. Nos gobiernan trolls que no pisaron una fábrica en su vida y aplauden este alineamiento cipayo con lo peor de la ultraderecha internacional, arrodillados ante el FMI y los intereses extranjeros. Con Néstor y con Cristina teníamos una patria libre, justa y soberana, con el ARSAT en el espacio, las netbooks para los pibes y un Estado presente que defendía el trabajo nacional. Ya lo dijo Evita, la patria se liberó o se hunde con los vendepatrias. Pero que se queden tranquilos estos gorilas y sus jefes multimillonarios: la memoria de nuestro pueblo no se borra con trolls pagos ni con cadenas nacionales llenas de mentiras. Más temprano que tarde, la bronca de los laburantes se va a transformar en organización popular para ponerles un freno y volver a tener una patria para todos y todas.