Opinión
Consumo de pan y alimentos básicos: la caída estrepitosa del poder adquisitivo
Es una locura total lo que estamos viviendo en este capitalismo tardío donde hasta comer una mísera rodaja de pan se convirtió en un lujo inaccesible para la clase laburante. Mientras los nenes de Twitter criados a chocolatada festejan el superávit fiscal a costa del hambre del pueblo, las familias no llegan a fin de mes y tienen que recortar en lo más elemental para sobrevivir a este ajuste salvaje impulsado por el FMI y sus cipayos vendepatrias.
Nos gobierna una banda de insensibles que destruyen a los jubilados, vacían las universidades públicas y festejan la timba financiera mientras el pueblo hace malabares con la guita que no hay. Ya es hora de dejar de mirar las redes y levantar la voz contra esta casta que nos gobierna; necesitamos urgente un paro general activo y asambleas en cada barrio y fábrica para frenar esta masacre social.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este saqueo sistemático mientras la burocracia sindical cómplice mira para otro lado?