Opinión
Aumento del petróleo y las naftas: el impacto en el bolsillo del laburante
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para tomarme el bondi y llegar a la fábrica, y lo único que veo es cómo nos siguen metiendo la mano en el bolsillo. Con la excusa del precio internacional del barril, estos muchachos que gobiernan ahora, que no sé si alguna vez trabajaron de verdad o solo conocen la SUBE por fotos, ya nos están preparando otro mazazo en el surtidor. Te aumentan el combustible y te sube automáticamente el boleto, el morfi, los fletes y todo lo demás, mientras los salarios siguen planchados en pesos contra una inflación que no afloja ni un segundo.
Es una vergüenza ver cómo se llenan la boca hablando de libertad de mercado los mismos cipayos de siempre que defienden la timba financiera a costa del sacrificio de la gente común. A nosotros nadie nos regala nada; laburamos diez horas por día para que venga un nene de Twitter criado a chocolatada a decirnos que el ajuste es necesario, mientras a los jubilados y a los laburantes nos empujan al muere. Nos gobiernan para los buitres de afuera y los vivos de adentro, vendiendo el país al mejor postor y destruyendo lo poco que nos queda de soberanía.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este modelo de miseria planificada donde los únicos que ganan son los cuatro vivos de siempre y las petroleras? ¿Qué más tiene que pasar para que se den cuenta de que este ajuste salvaje no lo paga la casta, sino el que se rompe el lomo todos los días?