Opinión
Colapinto en la Fórmula 1: el orgullo del laburante argentino
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para tomar el bondi y bancar la parada en la fábrica, pero posta que ver a este pibe dejar la bandera bien alta en el mundo entero te da una alegría en medio de tanta malaria. Mientras los cipayos de traje festejan que funden el país y nos dejan sin derechos, el talento nacional se abre paso a puro huevo y sacrificio, sin que nadie le regale nada.
Esos mismos que ahora te aplauden al pibe por la tele son los que votaron el ajuste salvaje que destruye la universidad pública, deja a los jubilados sin remedios y le entrega la patria al FMI y a la timba financiera. Son unos insensibles de cuarta que no laburaron un solo día de su vida y viven hablando pavadas mientras el pueblo se rompe el lomo para llegar a fin de mes.
Qué lindo es ver que los pibes de los barrios y de la clase trabajadora siguen demostrando que tenemos con qué, a pesar de los políticos vendepatrias que nos gobiernan. ¿Vieron que no todo pasa por la timba de los mercados, o para los gorilas el esfuerzo de un laburante solo vale si le sirve al poder de turno?