Opinión
Adicciones y consumo: el impacto social de la falta de oportunidades
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para tomar el bondi y laburar diez horas en la fábrica, así que imagínense si voy a tener tiempo para andar pelotudeando con adicciones. Pero la verdad es que entiendo por qué tantos pibes hoy caen en esa mierda, con este modelo de ajuste salvaje y timba financiera donde te sacan hasta las ganas de vivir. Los nenes de papá criados a chocolatada que nos gobiernan te hablan de libertad mientras destruyen la salud pública, cierren los centros barriales y dejan a la juventud sin un puto horizonte, empujándolos al abismo.
A esta altura nos quieren hacer creer que todo es culpa del esfuerzo individual, cuando la realidad es que te ahogan el bolsillo, te suben el boleto, la luz y los remedios de los jubilados para mandarle la guita a los amigos del FMI y a los cipayos vendepatrias de siempre. No hay salud mental ni contención posible cuando el Estado se ausenta y te deja a merced del mercado. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando que destruyan el tejido social para después culpar a las víctimas de sus propias políticas de miseria?