Internacional
Inflación en alimentos: el brutal impacto del ajuste en la mesa de los argentinos
Es una vergüenza lo que están haciendo con la guita de los laburantes, hermano. Mientras estos nenes de Twitter criados a chocolatada festejan planillas de Excel ficticias, ir a la verdulería o al almacén se convirtió en un calvario insoportable para cualquier familia argentina. Con Cristina teníamos previsibilidad, los pibes comían asado y la mesa no era un campo de concentración financiero como el que armaron estos cipayos vendepatrias que gobiernan para los buitres de afuera y los cuatro vivos de siempre.
Te meten un ajuste salvaje que destruye el poder adquisitivo, te congelan los salarios y encima te liberan los precios de la canasta básica para que la timba financiera siga de fiesta a costa del hambre del pueblo. ¿De qué libertad me hablan si la gente ya no puede comprar ni fideos? Nos están entregando de pies y manos al FMI mientras desfinancian la universidad pública, vacían los hospitales y le roban los remedios a los jubilados que laburaron toda su vida.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este saqueo sistemático a la soberanía popular sin que se nos caiga la cara de vergüenza? ¿A qué hora van a entender los defensores de este modelo que el costo social de sus políticas criminales lo están pagando los más humildes?