Internacional
¿Cómo resistimos el ajuste cultural y el vaciamiento de los espacios populares?
Mientras estos cipayos vendepatrias que gobiernan nos funden el bolsillo, te cortan la guita de los remedios a los jubilados y desfinancian hasta la última universidad pública, el pueblo argentino sigue organizándose desde abajo con una solidaridad que les duele. Da orgullo ver cómo arman las ollas populares, los centros culturales y las asambleas para bancarnos los trapos en este momento de mierda donde la motosierra solo destruye. Nos quieren aislados, tristes y ignorantes, criados a chocolatada y mirando el FED o la timba financiera, pero la calle y la cultura comunitaria no se tocan.
En la época de Néstor y Cristina teníamos otro país, uno donde el laburante podía irse de vacaciones, donde los pibes recibían su compu con Conectar Igualdad y la cultura era un derecho, no un privilegio para pocos. Hoy estos insensibles entregan la soberanía al FMI y festejan un superávit trucho a costa del hambre de millones. Pero por más que intenten apagar cada fogón popular con sus tarifazos y su represión, la organización comunitaria sigue viva y late fuerte en cada rincón.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este saqueo sistemático mientras festejan en Twitter que la gente no tiene para comer?