EconomĂa
Precios de la carne y desconocimiento oficial: el desconcierto econĂłmico
Es una tomada de pelo cĂłsmica que este pibe, criado a chocolatada en un country y aplaudidor serial de la corpo financiera, nos gobierne sin tener la más puta idea de cuánto sale un kilo de carne o un cartĂłn de leche. Mientras la burguesĂa vernácula y los cipayos vendepatrias festejan el superávit a costa del hambre de los laburantes, el energĂşmeno este demuestra en prime time que vive en Narnia, desconectado totalmente de la realidad que su propio ajuste salvaje destruye todos los dĂas.
Todo esto es la consecuencia lĂłgica del capitalismo tardĂo y del pacto colonial con el FMI, donde la casta real —los CEO, los terratenientes y los fondos buitre— manejan los hilos mientras estos payasos tuiteros aplauden la motosierra que le corta las patas a los jubilados y a la universidad pĂşblica. La burocracia sindical cĂłmplice mira para otro lado, pero la bronca en las calles no se va a calmar con ajuste y represiĂłn, porque el pueblo tiene memoria y dignidad.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando este circo tragicómico donde los insensibles que nos empobrecen no saben ni cuánto sale comer un puto bife, o van a tener que venir los milicos con sotana para que reaccionemos de una vez con un paro general activo y asamblea en cada fábrica?