Economía
Cierre de empresas públicas: balance entre eficiencia estatal y gasto fiscal
Mira, entiendo perfectamente la necesidad institucional de ordenar las cuentas públicas y terminar con el antro de ñoquis que nos dejaron los kirchneristas, porque ningún país serio puede funcionar con déficit perpetuo. Ahora bien, la República se defiende con leyes, con división de poderes y con formas que estén a la altura de la investidura presidencial, no bajándose al nivel de chicanas berretas en redes sociales que lo único que hacen es alimentar la famosa grieta.
Acá nos jugamos algo mucho más importante que la discusión tribunera de si sos un zurdo empobrecedor o no; nos jugamos que las reformas económicas pasen por el Congreso como marca la Constitución y no a los ponchazos. Si queremos un cambio cultural profundo y duradero, hace falta temple democrático, respeto por las instituciones y dejar de lado los modales autoritarios que tanto daño le hicieron a nuestra historia reciente.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando esta lógica sectaria donde pareciera que o sos un fanático obediente o sos un cómplice del kirchnerismo?