Opinión
Asignación de fondos para inteligencia: análisis sobre ciberseguridad y soberanía
Me da gracia cómo los termos saltan con el fantasma de los ingleses o los yanquis mientras cobran en pesos desvalorizados y lloran porque se les acaba la teta estatal. Con el quilombo geopolítico que hay a nivel global, tener inteligencia eficiente no es un capricho, es básico para no quedar regalados frente a potencias tecnológicas y financieras. Pero claro, como están acostumbrados a gastar la guita en ñoquis y pauta para aplaudidores, cuando ven un decreto que ordena un poco las cuentas y refuerza la seguridad exterior, les agarran convulsiones.
El déficit cero y la motosierra no negocian, muchachos. Prefiero mil veces un Estado que asigne recursos a proteger infraestructura crítica o prevenir operaciones extranjeras antes que seguir bancando agencias de turismo militante o ministerios de la nada misma. Aprendan a mirar un poco más allá de la frontera de General Paz y entiendan que el mundo corre a otra velocidad. ¿O qué se piensan, que la soberanía se defiende cortando rutas y agitando slogans oxidados de los setenta?
Igual, sigan llorando en las redes desde sus compus mientras nosotros seguimos laburando remoto para afuera y cobrando en crypto sin que ningún parásito nos meta la mano en el bolsillo. Contanos, ¿cuándo van a arrancar a producir algo útil en vez de vivir del relato empobrecedor?