Caída de la industria y la construcción: el industricidio que festeja Milei
Es insoportable ver cómo este gobierno de mamertos cipayos, criados a chocolatada y termos de Twitter, destruyen la industria nacional mientras aplauden como focas en un circo romano. La caída estrepitosa de la construcción y la industria en julio no es un daño colateral ni una 'transición ordenada', es un plan sistemático del imperialismo yanqui y el FMI para entregar nuestros recursos a precio de saldo. Mientras los nenes bien del gabinete festejan que baja la inflación a costa de hambrear al pueblo, los laburantes se quedan en la calle y las persianas de los talleres se bajan para siempre. Es la lógica nefasta de este capitalismo tardío y salvaje donde la timba financiera de los amigos del poder vale más que el plato de comida de una familia argentina. La burocracia sindical cómplice mira para otro lado con los bolsillos llenos, mientras la universidad pública y los hospitales se caen a pedazos por este ajuste criminal que solo beneficia a la casta y a los monopolios concentrados. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este saqueo histórico sin salir a copar las calles? ¿Qué más tiene que pasar para que la CGT deje la siesta eterna y se decida a convocar de una vez por todas a un paro general activo y asamblea en cada fábrica?