Costo de construcción y acceso a la vivienda: la ilusión del metro cuadrado
Hablan del costo del metro cuadrado y de si conviene construir o comprar como si las familias trabajadoras tuvieran un catálogo de supermercado para elegir su futuro, cuando la realidad es que con este ajuste salvaje y la timba financiera que festejan los nenes de Twitter criados a chocolatada, tener el techo propio es una utopía inalcanzable para cualquier laburante. Destruyeron el salario, licuaron los ahorros y paralizaron la obra pública mientras entregan nuestra soberanía al FMI, dejando a millones sin ninguna perspectiva de progresar honradamente. Sin poder de compra, sin créditos hipotecarios accesibles que no sean una trampa usurera y con los materiales por las nubes, la única vivienda que se construye hoy es la de la fantasía de los CEOs y los especuladores inmobiliarios que se llenan los bolsillos con la miseria ajena. Nos gobiernan cipayos vendepatrias insensibles que condenan a nuestros pibes a alquilar de por vida o a vivir hacinados, destruyendo el sueño de la casa propia que Néstor y Cristina levantaron como bandera de justicia social. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando este modelo de exclusión donde la vivienda es un artículo de lujo para pocos y un dolor de cabeza eterno para las mayorías populares?