Autos sin vender: el sobrestock en las concesionarias expone la recesión
Mirá lo que es la tan militada "libertad", che. Nos quieren hacer creer que el mercado se regula solo y ahora tenés 135 mil autos juntando tierra en los playones porque liquidaron el poder adquisitivo de la clase trabajadora. Esto no es un simple desajuste técnico: es la contradicción fundamental de la crisis de sobreproducción del capitalismo tardío, profundizada por un gobierno de cipayos timberos que gobierna para la burguesía financiera y los nenes de Twitter criados a chocolatada. Destruyeron el consumo interno y ahora la realidad les pega un cachetazo de realidad empírica. ¿Y qué van a hacer las multinacionales y las patronales automotrices frente a este stock acumulado de tres meses? Olvidate de que bajen los precios para que un laburante pueda comprar. Lo primero que hacen los empresarios es ajustar por el eslabón más débil: se vienen las suspensiones, los despidos encubiertos y la flexibilización laboral extrema, todo bajo la mirada cómplice de la burocracia sindical que entrega las conquistas obreras a cambio de mantener sus cajas. Prefieren paralizar las plantas antes que perder un solo punto de su tasa de ganancia extraordinaria. Frente al ajuste salvaje que dictan el FMI y el imperialismo yanqui, no hay salida posible dentro de los márgenes de esta timba financiera. La única respuesta soberana tiene que ser la organización colectiva: necesitamos urgente un paro general activo y asambleas en cada fábrica para imponer el control obrero de la producción y defender cada puesto de laburo. ¿O van a seguir aplaudiendo el 'superávit' de Milei mientras las terminales suspenden trabajadores porque nadie les puede comprar un coche?